Literatura electrónica en el Cono Sur

Invitamos a quienes estén interesados en participar en el Congreso LASA Cono Sur “Modernidades, (in)dependencias, (neo)colonialismos” a presentar propuestas para organizar 1-2 paneles de 3-4 ponencias. El Congreso se realizará del 19 al 22 de julio en Montevideo, Uruguay. Para información sobre el congreso, consultar: http://www.facebook.com/SeccionConoSurLASA/

Para quienes quieran participar, por favor poner su nombre, afiliación (si alguna), y dirección de correo electrónico y una breve descripción de su ponencia (50-100 palabras) en la sección de propuestas a continuación. Se recibirán propuestas en español o portugués. El plazo de envío de propuestas es el 9 de diciembre de 2016.

A partir de esa fecha, organizaremos los paneles y nos comunicaremos con quienes enviaron propuestas. La fecha de envío de los paneles para postular a LASA cono sur es el 15 de diciembre.

El someter una propuesta implica interés y un compromiso de asistir a la conferencia.

La Convocatoria:

Dependiendo del número de propuestas recibidas, armaremos 1-2 paneles.

Título del panel: Literatura electrónica en el Cono Sur. Prácticas, políticas y estéticas.

En este (os) panel (es) vamos a abordar la situación de la literatura y su relación con los medios digitales en el Cono Sur, reuniendo a académicos y creadores con el fin de entender la intersección de la literatura y el medio digital tanto con aspectos políticos como con cambios estéticos. Desde los primeros experimentos en arte conceptual entre los 60 y los 70 hasta las formas contemporáneas de net-art, videojuegos o poesía digital, la literatura electrónica en el Cono Sur ha tenido que lidiar con una situación de precariedad tecnológica, que estimuló entre la comunidad literaria un relacionamiento con los medios digitales que adopta prácticas hacker, apropiándose, readaptando y transformando el medio para sus propios fines políticos y estéticos. En este panel, invitamos a participar tanto a artistas que expongan sus propias prácticas y manifiestos en diálogo con miembros del ámbito académico que se hayan acercado a las trasformaciones que el medio digital despliega en el terreno artístico en general, y literario en particular.

Realismo mágico (versión estadounidense)

En estos momentos vivo en el Rust Belt. En Indiana, cerca de Prophetstown, la capital histórica de la federación de pueblos indígenas que se conoce como “La federación de Tecumseh”. Esta federación fue formada principalmente por tribus Miami que habitaban el actual estado de Indiana, por grupos algonquinos del norte, como los Potawatomi, y por los algonquinos desplazados desde el este, como los Shawnee y los Lenape. Hacia 1812, cuando esta confederación se enfrentó a los jóvenes Estados Unidos, sus principales líderes eran Tecumseh y su hermano Tenskwatawa, conocido como “El profeta”. La Confederación de indígenas norteamericanos fue el primer intento de reorganizar políticamente a las tribus desplazadas desde el este, y planteó algunas novedades desde el punto de vista de su concepción económica y política. Tenskwatawa promovió que las tribus desplazadas desde la costa atlántica y las que tradicionalmente vivían en el Medio Oeste se unieran acogiéndose a un régimen colectivo de posesión de la tierra, que implicaba que todas las tribus hicieran un uso común de los territorios habitados. Esto iba en contra de la relación tradicional que los pueblos originarios de Norteamérica tenían con sus territorios, que solían ser objeto de disputa entre los grupos tribales.

La derrota de la federación de Tecumseh tuvo lugar en noviembre de 1811, cuando éste viajaba hacia el sudoeste tratando de incorporar otras tribus a la federación. En ese momento, Tenskwatawa, el profeta, estaba a cargo de la capital provisoria, en las afueras de la actual ciudad de Lafayette. El encargado militar del Territorio de Indiana, William Henry Harrison, decide marchar sobre Prophetstown con el fin de frustrar la naciente confederación y evitar así un potencial enfrentamiento con los Estados Unidos. Sitiado, Tenskwatawa decidió atacar primero en la madrugada del 6 de noviembre, en un enfrentamiento que pasó a la historia como la “Batalla de Tippecanoe”. La derrota de la confederación indígena significó un nuevo desplazamiento hacia el oeste.

Lo siguiente lo recojo de uno de mis estudiantes en Purdue. Según la leyenda local, el Profeta habría arrojado una maldición sobre los Estados Unidos: si resultara elegido en un año divisible entre veinte, el presidente de este país moriría en ejercicio. La primera víctima de la maldición fue el mismo William Henry Harrison, elegido en 1840. Asumió al año siguiente y murió al poco tiempo por fiebre tifoidea.

La lista sigue más o menos así: Abraham Lincoln, elegido en 1860, sería asesinado en 1865. James Garfield, elegido en 1880, muere también asesinado al año siguiente. 1900 es elegido para un segundo término William McKinley, y muere asesinado. En 1920, Warren Harding es electo y muere tres años después, probablemente debido a un paro cardíaco. 1940 es la tercera reelección de Franklin Delano Roosvelt, y moriría ¡luego de su cuarta reelección! en 1945, por problemas de salud, a poco de terminada la Segunda Guerra Mundial. En 1960 resulta elegido John F. Kennedy, y esa historia sí que es conocida.

La maldición se quiebra a partir de 1980, cuando el presidente electo Ronald Reagan logra sobrevivir el intento de asesinato. Lo mismo ocurre con George W. Bush, elegido en 2000, sobre quien también hubo un intento de asesinato. En fin, parece que la maldición ha perdido fuerza con el paso del tiempo. Si Donald Trump se vuelve a postular en las próximas elecciones (2020) él sería el siguiente en la lista.

Retrato de Tenskwatawa, el Profeta.

Retrato de Tenskwatawa, el Profeta.

Brexit

bristol

Mural en Bristol.

¿Alguien se acuerda por qué se creó la Unión Europea? En los años 50, inmediatamente después de la II Guerra Mundial, y como parte del plan de reconstrucción europea (una de sus patas era el Plan Marshall), se creó la “Comunidad Europea del Carbón y del Acero”. Sus fines eran integrar la infraestructura económica de los países de modo que se la tuvieran que pensar dos veces antes de hacerse mutuamente la guerra. De ahí se pasó a la Comunidad Económica Europea, y llegamos hoy a la Unión Europea. En las sucesivas transformaciones que tuvo, es muy fácil olvidar los fines que la originaron, pero me da miedo pensar que buena parte de la campaña que impulsó la salida del Reino Unido se alimenta de la retórica xenófoba y nacionalista que dio origen al fascismo hace ya casi un siglo. Recuerdo el poema de Bertolt Brecht que aparece al final de la película “La cruz de hierro”:

“Al fin ha muerto el bastardo
pero no se alegren con su derrota
porque la perra que lo parió
nuevamente está en celo”

El amor libre en Montevideo en la prensa

Acabo de volver a Uruguay y tuve la suerte de haber sido invitado a diversos medios de prensa para hablar de mi último libro. Aquí iré compilando los diversos artículos y entrevistas en la prensa escrita, la radio y la televisión que salieron últimamente.

Prensa escrita:

Gortázar Belvis, Alejandro. “Un 900, dos 900, treinta y tres 900”. La Diaria. 9 de agosto de 2016: 13. Impreso. [Descargar]
Alzugarat, Alfredo. “Aquel amor libre.” El País Cultural. 3 de junio de 2016. Web. [Leer en línea]
Costigliolo, Jorge. “Pornoanarquía.” Montevideo Portal. 27 de mayo de 2015. Web. [Leer en línea]
Richero, Sofi. “Lo personal es político.” Brecha 24 de abril de 2015: 22–23. Impreso. [Descargar]

Radio:

Entrevista en AM Libre. Programa La Feria Catorce diez. Emitido el 12 de junio de 2015. [Escuchar en línea]
Entrevista en Radio Uruguay del S.O.D.R.E. Programa La máquina de pensar. Emitido el 21 de julio de 2015. [Escuchar en línea]
Entrevista en radio El Espectador. Programa Suena tremendo. Emitido el 24 de julio de 2015. [Escuchar en línea]
Entrevista en UNI Radio. Radio de la Universidad de la República. Programa El Garage. Emitido el 21 de agosto de 2015. [Escuchar en línea]

Televisión:

Entrevista en el Canal 20. Programa El lado oculto. Emitido el 24 de julio de 2015.

Entrevista en TV Ciudad. Programa Café negro. Emitido el 16 de agosto de 2015.

Se publicó El amor libre en Montevideo.

El amor libre en Montevideo
Montevideo: Ediciones Banda Oriental
326 páginas; ISBN 9789974108943

Roberto de las Carreras es un autor conocido en la literatura uruguaya por su vida de dandi escandaloso. Sin embargo, su obra ha sido menos tenida en cuenta a la hora de su valoración crítica. Amor libre en Montevideo explora la extensa obra de este escritor del Novecientos a partir del estudio de sus relaciones con el movimiento anarquista y el debate llevado a cabo en la época sobre la sexualidad.
El presente estudio de Marcos Wasem incluye un análisis de su obra édita, así como la publicación, por vez primera, de materiales descubiertos en el archivo familiar. En él se invita a repensar el canon del Novecientos uruguayo desde la lectura de una serie de obras históricamente marginadas. A lo largo de sus capítulos se analizan los mecanismos de exclusión aplicados por cada promoción crítica a la obra de Roberto de las Carreras, que se sitúa en los límites de la literariedad, entre el panfleto político y un parnasianismo hiperbólico, de ribetes paródicos. Como obra desafiante y problemática, este libro invita a revisar la obra del Luzbel criollo desde una sensibilidad nueva, más abierta a dialogar con sus planteos sexuales y políticos.
Este libro fue ganador del Premio Nacional de Literatura 2014 en Uruguay, en la categoría de ensayo inédito.

Nuevo artículo en JSTOR

En este artículo analizo, en el contexto latinoamericano, las relaciones entre el lenguaje poético y los diversos medios tecnológicos de comunicación que se han venido desarrollando a lo largo del siglo XX. Parto de las primeras innovaciones tecnológicas del registro fonográfico y la fotografía hasta llegar a las actuales formas de comunicación en redes que aparecen con el advenimiento de internet. Entiendo la poesía como una frontera de experimentación de posibilidades del lenguaje, en la cual los cambios en las tecnologías de la comunicación son incorporados en la práctica experimental. Siguiendo la afirmación de Marshall McLuhan de que la invención de la imprenta cumple un papel en el paso de la economía feudal a la economía capitalista, estudio las posibilidades que los diferentes medios plantean en la exploración de una economía post-capitalista, en una ruptura con el mercado o en una economía del derroche. Para ello, analizo la incorporación tecnológica llevada adelante por los uruguayos Roberto de las Carreras en 1905 y Luis Bravo en 1998, quienes adoptaron novedades tecnológicas de sus tiempos respectivos a sus propias creaciones. Luego, analizo los fenómenos de creación de redes de distribución alternativas, por fuera del mercado de circulación literaria, en el Marginalismo brasileño y en el experimento actual de antología colectiva Afinidades electivas. En todos los casos, destaco cómo los medios técnicos sirven a la exploración no sólo de formas expresivas sino también de alternativas económicas de distribución e intercambio.

Convocatoria LASA 2015

Con mi colega Leandro Delgado, profesor de la UCUDAL, estamos haciendo una convocatoria para conformar un panel sobre viajeros anarquistas en América Latina en el congreso de LASA de 2015, a realizarse en Puerto Rico.  Los interesados, por favor enviarnos un resumen de entre 300 y 500 palabras de sus propuestas y un resumen curricular a través del formulario de contacto en este sitio. La fecha límite para presentar las propuestas es el 25 de agosto.

Aquí va el texto de la convocatoria, en español y en inglés.

Viajes, geografía y anarquismo en América Latina

El viaje ha sido parte de la tradición del anarquismo, debido a la naturaleza internacionalista y cosmopolita de esta doctrina política, y también a causa de la persecución que han sufrido los militantes anarquistas. Científicos anarquistas europeos llegaron a América con el fin de llevar adelante investigación científica, establecer comunidades utópicas o difundir la doctrina anarquista. Para muchos de ellos, el continente representaba la promesa de una tierra donde sus ideas políticas podían ser puestas en práctica. Geógrafos, ingenieros y médicos estuvieron entre los anarquistas que vinieron al Caribe y a América del Sur transformando y ampliando la recepción del saber científico en las crecientes masas latinoamericanas en el fin de siglo. Élisée Reclus, Rafael Barrett, Belén de Sárraga, Juana Fernández Ferraz, Giovanni Rossi o Pietro Gori fueron algunos de los anarquistas que difundieron la doctrina y viajaron a lo más profundo del continente transformando y enriqueciendo sus propias nociones de ciencia y naturaleza. Por otra parte, los viajeros latinoamericanos frecuentemente entraron en contacto con las ideas del anarquismo durante sus viajes, como lo ilustran los casos de Manuel González Prada o Roberto de las Carreras. Este panel explorará el impacto de estos viajeros en América Latina. También estamos interesados en la discusión de obras no científicas de anarquistas europeos que también viajaron a América Latina, adaptando la doctrina al nuevo contexto, tales como Errico Malatesta, Luigi Fabbri y Luce Fabbri, entre otros. En todos los casos, estos autores escribieron una variedad de textos y testimonios que merecen ser analizado como aporte vital para entender la particularidad del anarquismo latinoamericano

Travel, Geography and Anarchism in Latin America

Travel has been part of the anarchist tradition, because of the internationalist and cosmopolitan nature of this political doctrine, and also because of political persecution of anarchist activists. European anarchist scientists came to America seeking to carry scientific research, to establish utopian communities or to spread the anarchist doctrine. For many of them, the continent represented the promise of a land where their political ideas could be put into practice. Geographers, engineers and medical doctors were among the many anarchists who came to the Caribbean and South America transforming and widening the reception of scientific knowledge of the growing Latin American masses of fin du siecle. Élisée Reclus, Rafael Barrett, Belén de Sárraga, Juana Fernández Ferraz, Giovanni Rossi or Pietro Gori were some of the anarchist that spread the doctrine and traveled deep into the continent transforming and enriching their own notions of science and nature. On the other hand, Latin American travelers got often acquainted with anarchist ideas during their trips, as the cases of Manuel González Prada or Roberto de las Carreras illustrate. This panel will explore the impact of the work and action of these travelers in Latin America. We encourage also to discuss the works of non-scientific European anarchists who also traveled to Latin America thus adapting the doctrine to the new context, such as Errico Malatesta, Luigi Fabbri and Luce Fabbri, among others. In all cases, these authors wrote a variety of texts and testimonies worth to be analyzed as vital inputs for understanding the uniqueness of Latin American anarchism.

Informe para Cristina Martínez Sacristán

Informe para la periodista española Cristina Martínez Sacristán, donde respondo a sus preguntas sobre cómo llegué a Nueva York, mi inserción en el ambiente literario y académico, y la actividad de librerías y circuitos de lectura hispanos en la ciudad.  El artículo de la periodista “‘Thinking’ en español.  Cuando Nueva York escribe castellano” apareció en la revista Qué leer de diciembre de 2013.

Yo llegué a Nueva York en el año 2005, a raíz del contacto que tuve entonces con los profesores Lía Schwartz e Isaías Lerner de la City University de Nueva York. Yo por esa época vivía en Israel, estaba haciendo un máster en la Universidad Hebrea de Jerusalén. En el año 2004 obtuve una beca para participar de un curso para jóvenes hispanistas que impartía la Universidad Internacional Menéndez y Pelayo en Santander, que era dirigido por Lía Schwartz y por el profesor José María Pozuelo Yvancos. En ese curso, la profesora Schwartz y su esposo, el recientemente fallecido Isaías Lerner, me hablaron de la posibilidad de venir a estudiar a Nueva York, ya que al programa doctoral de la City University le interesaba incorporar estudiantes interesados en literatura latinoamericana. Como yo ya estaba terminando mi máster, y venía trabajando sobre literatura neobarroca en Argentina, la oferta me llegó en el momento preciso, así que hice los trámites para ingresar a la City University y para recibir ayuda financiera.

Como escritor, yo ya estaba activo desde bastante antes de llegar a Nueva York. En mi Uruguay natal yo ya había participado en tertulias literarias y publicado algún artículo académico, pero fue en el momento de mi mudanza de Jerusalén a Nueva York que yo estaba terminando mi primer libro de poesía, Aterrizaje de primeros semovientes. La mudanza atrasó un poco los planes de publicación, pero finalmente el libro se publicó en Montevideo en 2007. En Nueva York encontré una comunidad de hispanohablantes bastante receptiva a lo que yo estaba haciendo, y a través de la escritora argentina Mercedes Roffé, que fue una de las primeras personas del ambiente literario local que contacté en la ciudad empecé a conocer a otra gente del ambiente cultural hispano, tanto de Latinoamérica como de España. Ella y un amigo granadino, Ernesto Estrella, hicieron la presentación de mi libro en Nueva York. Más adelante, Mercedes, que estaba llevando adelante la editorial Pen Press, un proyecto de publicación de plaquettes de poesía en español, me publicó un pliego con el poema “La cachila blindada”. Yo presenté ese pliego en el Chapbook Festival que se hace anualmente en el Graduate Center de la City University. En esa época estaba experimentando con software para procesamiento de sonido en Linux, en especial loopers y vocoders, que utilizo para procesar mi voz en las performances. El festival, que se realiza anualmente, es una excelente muestra de las editoriales independientes de poesía en Nueva York, y con Mercedes Roffé nos planteamos que debía haber allí una mesa de libros en español, ya que todas las editoriales allí representadas publicaban en inglés. Para nosotros, dada la presencia hispana en la ciudad y la actividad literaria en español, era importante estar representados. A los organizadores del evento les pareció muy buena la idea, y cada año estamos ahí presentes, cada vez con más libros de poesía en español.

Para mí es muy importante que la actividad cultural hispana en general, y literaria en particular, gane espacios en la ciudad y se asegure visibilidad. Una de las cosas que creo que hay que impedir es que la actividad de los escritores en español se transforme en un gueto, que no se comunique con lo que ocurre en el mundo anglosajón, desde luego dominante por razones obvias, pero con el que creo que se puede entablar un diálogo desde ciertas comunidades de intereses. En cierto modo, mi trabajo con la electrónica en las performances ha sido un modo de hacer que la comunicación poética se diera a un nivel que trascendiera las barreras del idioma. De ese modo logré insertarme en circuitos de lectura locales, leyendo en español pero en clave de poesía sonora, jugando con los efectos de audio, proyectando a veces traducciones de mis textos, o simplemente trabajando a partir del concepto de uncreative writing de Kenneth Goldsmith, pero con una vuelta de tuerca: mientras el fundador de Ubu Web es capaz de leer apasionadamente el calco de un texto, yo he trabajado a partir de ciertas listas significativas, como la lista de ingredientes de la inyección letal que le suministraron a Troy Davis (y que se suministra en general, a todos los condenados a muerte en Estados Unidos) o el catálogo de medicamentos psiquiátricos en el mercado estadounidense, cuya lectura proceso en loops, distorsiono y descompongo. Mi práctica no está exenta de cierta tradición latinoamericana que de hecho tuvo su impacto en la cultura literaria de Nueva York, como es el caso del concretismo brasileño (de hecho el mismo Goldsmith empezó su proyecto Ubu Web en internet como un sitio dedicado a la poesía concreta, que después se abrió a otras expresiones). Asimismo puede mencionarse la labor pionera en el arte conceptual del uruguayo Luis Camnitzer, docente en la State University de Nueva York, todavía activo en la ciudad, o la participación a fines de los 70 de otro uruguayo, Clemente Padín, en los intercambios de arte-correo de Fluxus. Prácticas todas que han sido objeto de mi interés académico relativo a la poesía contemporánea latinoamericana, su uso de las tecnologías y sus redes de intercambio. Si bien la incidencia de estos artistas es apreciada y reconocida en el ámbito cultural neoyorquino actual, siento que sigue siendo dificultosa la integración de escritores hispanos a las actividades literarias de la ciudad. En lo que me es personal, no puedo decir que me sienta discriminado; yo tuve la suerte de integrarme, a través del ámbito universitario, a un grupo de gente interesada en el intercambio de saberes y prácticas poéticas en diversos idiomas, el Poetics Group, en el que estuve involucrado en la City University de Nueva York. A partir de esta participación activa de mi parte, fui invitado en diversas ocasiones a presentar mi trabajo ante un público no hispano, la última de ellas fue la serie de homenajes a Federico García Lorca en Nueva York (http://lorcanyc.com), que se puede escuchar en línea. Mi aporte fue una lectura bilingüe de la “Oda al Rey de Harlem”, donde superpuse el original en español a su traducción al inglés mediante el uso de software libre para manipular mi lectura con efectos sonoros.

Esto me lleva a otra de las preguntas que me hacés, que tiene que ver con la actividad de las librerías en español en la ciudad. Vos mencionás dos, McNally Jackson que está en el Soho, y Barco de papel, que queda en Queens. Hay más de hecho, algunas que han abierto recientemente, como La casa azul, en Harlem o WordUp Books, en Washington Heights. Yo llegué de hecho a la ciudad en un momento en que cerraron dos librerías emblemáticas en español en la calle 14, Macondo y Lectorum (que hoy es una página web). Otra digna de mención es Calíope, en Washington Heights, que todavía lucha por sobrevivir, y que existe desde la época en que estaban activas sus hermanas de la calle 14. Creo que buena parte de los cambios que han experimentado las librerías en español en estos últimos años ha tenido que ver con las formas en que han incorporado nuevas estrategias comerciales y de inserción comunitaria, que pasan sobre todo por la sabiduría en el manejo de la comunicación a través de internet: uso de redes sociales, listas de correo dedicadas, etc. que complementan la actividad social y cultural que éstas desarrollan. McNally Jackson es de hecho una librería largamente establecida en la ciudad, que abrió una sección en español a cargo de un librero uruguayo, Javier Molea, que ya tenía experiencia de trabajo en librerías montevideanas. En su gestión Javier supo abrir el espacio de la librería a la comunidad de escritores hispanos locales, y ha colaborado estrechamente con instituciones académicas en la ciudad, sobre todo el programa de escritura creativa de NYU y el programa doctoral en estudios hispánicos de la City University. Con la adquisición de una imprenta propia, McNally Jackson también empezó a hacer publicaciones en español, imprimiendo los libros a demanda. Casi todos los fines de semana hay una actividad relacionada al ámbito de la literatura hispana como lecturas, presentaciones de libros o debates en el local del Soho.

Barco de papel tiene una actividad estrechamente ligada a la comunidad hispana de Queens, y en particular al colectivo “Poetas en Nueva York”, que permanentemente está haciendo actividades en su local. Este grupo estaba compuesto en sus orígenes por algunos jóvenes escritores colombianos, pero ha ido creciendo con el tiempo, integrando gente de todas las nacionalidades hispanas, llevando adelante maratones culturales por toda la ciudad, al punto de que es actualmente uno de los grupos más activos y que nuclea más gente en el ámbito literario hispano de Nueva York.

WordUp y La casa azul son las más nuevas, ambas en el alto Manhattan. La estrategia de ambas ha pasado por apostar a una fuerte inserción comunitaria en barrios donde existe una gran cantidad de hispanohablantes. WordUp en particular ha recabado apoyos para sus campañas en internet de figuras conocidas en el ámbito anglosajón, como es el caso de Junot Díaz, vecino de Washington Heights que se puso al hombro la campaña para reabrir la librería cuando se les venció el contrato de alquiler. WordUp estuvo cerrada por un año, y lograron, gracias a una fuerte campaña de donaciones y difusión a través de internet, reabrir en un nuevo local en el mismo barrio, a escasos metros del local original.

De estas experiencias puede deducirse la fragilidad que presenta todo proyecto de librería en español en Nueva York en las condiciones actuales. La apuesta a este tipo de empresas puede parecer una quijotada, y en cierto modo lo es, a menos que se logren equilibrar muy bien las potencialidades del universo virtual con el mantenimiento de las librerías como espacio social, del encuentro cara a cara, que de otro modo es imposible. La alianza con colectivos e instituciones, así como la percepción de que las redes informáticas pueden servir de aliadas a la circulación del libro, han sido clave en las estrategias de supervivencia de las librerías en español más nuevas.

Con todo, creo que lo académico tiene un peso enorme en el tejido social de la literatura en lengua española en la ciudad. Tal vez mi perspectiva sea sesgada, pues yo he estado en Nueva York estos ocho años siempre ligado a la vida universitaria. Pero de un modo u otro, en todas las actividades literarias que se realizan en la ciudad suele haber una presencia importante de gente vinculada a la academia, ya sea de estudiantes o de docentes. Lo que por otro lado no me parece mal, ya que los ámbitos académicos de la ciudad son bastante heterogéneos. Y a su vez, en Nueva York la escritura literaria es objeto programas académicos, ejemplo de ello es el caso del programa de escritura creativa en español de NYU (único en nuestra lengua en EEUU) o el taller que por un tiempo abrió la mexicana Carmen Boullosa en City College hace unos años. Si bien existe una tradición “callejera”, sobre todo vinculada a los newyorricans de los años sesenta y setenta, fuertemente enlazados con el movimiento beatnik, creo que hoy la tónica es distinta. El colectivo “Poetas en Nueva York” que mencioné antes es, de los grupos activos actualmente, el que más recoge de esta tradición de rebeldía callejera que caracterizó otrora a los beatniks, lo que puede verse en sus intervenciones públicas: lecturas en la estación del metro, sus maratones que tienen el carácter de verdaderos happenings, o la experiencia de lectura colectiva que realizaron en el parque Zuccotti durante la ocupación de Wall St. en la que se apropiaron de la práctica del micrófono colectivo que caracterizó a las asambleas generales de la ocupación como elemento para la performance poética.

Enlace a “Gran manzana, gran apple, big apple. . .”, del blog de Cristina Martínez Sacristán

 

Jugando con Turpial en Saucy, ¡feliz 2014!

El cliente bolivariano de Twitter, Turpial, acaba de sacar una nueva versión estable, la 3.0. Para aquellos como yo que extrañamos la disposición en columnas de los mensajes, este programita puede resultar muy agradable. Yo últimamente venía usando Hotot, que se puede instalar como un plugin en Chromium.

El programa no está disponible en los repositorios de Ubuntu, aunque solía estarlo, si mal no recuerdo. Yo lo instalé a mano en mi computadora para hacerme un regalo de año nuevo, y caminó bastante bien después de buscarle un poco la vuelta. Se necesitan descargar dos paquetes con código fuente desde la página de descargas de Turpial: turpial-3.0.tar.gz y libturpial-1.0.tar.gz.  Son la interfase gráfica de usuario y el back-end respectivamente. Antes de compilar Turpial, lo primero es instalar los paquetes necesarios para hacer correr el programa, que está escrito en Python:

sudo apt-get install python-notify \
python-gst0.10 \
python-jinja2 \
python-babel \
python-pybabel \
python-webkit \
python-setuptools \
python-pkg-resources \
python-qt4 \
python-gtk2

Una vez instalados los paquetes necesarios, se puede proceder a descomprimir los archivos con el código fuente (asumo que están en el directorio de inicio, de otro modo, hay que navegar a donde estén):

tar -xvf libturpial-1.0.tar.gz
tar -xvf turpial-3.0.tar.gz

Una vez descomprimidos, se entra con la terminal al directorio con el back-end y se ejectuta el comando de instalación:

cd libturpial-1.0
sudo python setup.py install

Hecho esto se vuelve al directorio donde se hayan descomprimido los paquetes con el código fuente, y se repite la operación en el directorio que contiene la interfase de usuario:

cd turpial-3.0
sudo python setup.py install

Ya debería estar todo listo. El programa se ejecuta con el comando:

turpial

La primera vez que corre, te pide que ingreses los datos de tu cuenta de Twitter para proceder a la autorización de Turpial según el protocolo OAuth. Vas a recibir un número que debes ingresar en la parte de abajo de la ventana de autorización, y voila!

Turpial en mi computadora

De todos modos, todavía hay cosas que me gustaría ver, como la posibilidad de abrir columnas para seguir otros usuarios de Twitter o listas personalizadas. Por ahora sólo se pueden abrir cinco columnas predefinidas: la línea de tiempo, las menciones públicas, los mensajes enviados, los mensajes privados y los favoritos. Tampoco he logrado hacerlo funcionar con Identi.ca, que ha perdido conectividad para la mayoría de los clientes que se conectaban a ese servidor desde que implementó Pump.io. Yo he probado con Dinara (paquetes de Debian aquí), con buenos resultados, pero la verdad es que tengo a Identi.ca un poco abandonado. Tener todo en un mismo lugar no estaría mal.

¡Feliz año!